martes, 5 de febrero de 2013

REFLEXIÓN: La crisis de la prensa





Que la irrupción de internet unido a la crisis económica actual está poniendo en peligro la supervivencia de la prensa -como la conocemos actualmente- es innegable. Sin embargo, la profesión periodística es consustancial a la democracia por lo tanto sobrevivirá si queremos preservar la democracia.
La prensa siempre se ha beneficiado de las innovaciones tecnológicas, en el sentido de que cada cambio ha permitido aumentar el número de lectores. Con internet ocurre lo mismo, el número de lectores sigue incrementándose pero el modelo de negocio no da resultados. Es lógico que si se le ofrece al lector el mismo contenido en prensa papel que en formato digital y encima gratis el lector elija el periódico digital, sobre todo si se trata de una persona de menos de 30 años que está totalmente acostumbrada a trabajar con el ordenador. Por ejemplo, en España el diario con más difusión, El País, ofrece a sus lectores la posibilidad de ver ya no sólo la portada sino todos los contenidos del periódico el día de antes. Y no se trata solo de noticias sino que también ofrece crónicas, reportajes, opinión, etc.  Si el lector tiene toda la información del periódico disponible el día de antes es razonable que opte por no comprar la edición impresa.
Los grandes periódicos por tanto no han sabido sacar el máximo partido a internet. La única vía que están tomando es la de despedir y reducir plantillas, mejorar cada vez más la edición digital y seguir echando la culpa a internet. Internet no es el culpable. Cualquier persona se daría cuenta de que el modelo de empresa por el que han optado no es viable. La prensa escrita no puede competir con internet, tiene que adaptarse al igual que en su día el modelo tuvo que cambiar con la llegada de la radio y la televisión. Ha llegado el momento de la interpretación y la especialización. La prensa escrita debe encaminarse hacia el mundo del reportaje y la crónica y sobre todo a la especialización del contenido.
En cuanto a la prensa digital, la única solución es el pago de los contenidos electrónicos. Esto supone un gran problema ya que internet siempre se ha caracterizado por no pagar por las informaciones. No obstante, el lector estará dispuesto a pagar si los contenidos son de calidad. En este sentido, como señala Matías Martínez Molina “los diarios con credibilidad y fuerte personalidad, que tienen contenido con información exclusiva, análisis y comentarios de cronistas y especialistas brillantes y de prestigio, o que ofrecen un material diferenciado sobre temas como deportes, economía y negocios, medio ambiente, salud o entretenimiento tendrán más posibilidades de cobrar”. El periodismo necesita financiación, ya sea por subscripciones o por publicidad que le de independencia. Si se consiguen estos beneficios el periodismo podrá mejorar su calidad y profesionalidad y para ello los periodistas deberán estar muy bien formados. Como ocurre en la actualidad con la prensa en papel, los diarios gratuitos podrán coexistir con los de pago, a base de la publicidad y contenidos de menor calidad.
Una vía posible para convencer sobre la prensa electrónica de pago es el uso de los tablets. Se trata de un soporte que cuenta con muchas posibilidades como la facilidad de transporte y de lectura. Por ello los medios deben sacarle el máximo partido, proponer innovaciones y fomentar el uso del tablet. Como apunta Anthony Smith “la prensa ha de replantearse su futuro” que pasa por abandonar el pesimismo general que invade a la profesión y buscar nuevas vías de escape e innovaciones para que la empresa periodística siga siendo rentable y así el periodismo cuente con la independencia y credibilidad necesarias.

Marisol Castro Rey